
MARIO BALOTELLI BARWUAH
Sus 188 centrímetros de estatura hacen de él un delantero demoledor, un killer del área no exento de técnica que basa su potencial en el increible físico que posee, y a un olfato goleador inusual en jugadores de su edad. Con más de un gol por partido batió todos los records goleadores de las categorías inferiores del Inter de Milán, al que llegó cuando era un crio. Grandes equipos europeos le seguían desde cadete, incluso, a pesar de no poder despuntar en torneos internacionales, ya que no se le permitía jugar con Italia dado su condición de inmigrante a la espera de conseguir la doble nacionalidad. El Inter se apresuró, y con 16 años Mario firmó el mejor contrato de un juvenil en todo el mundo. Nace en Palermo hace 18 años. Hijo de inmigrantes ghaneses que llegaron a Sicilia después de habitar en Brescia, un tribunal lo confió en semiadopción a la familia Balotelli cuando sólo contaba con 3 años. En ese momento emigró hasta la ciudad que recibió a sus padres en Italia, la lombarda Brescia. Conforme a la Ley Italiana, tendría que esperar a los 18 años para obtener la nacionalidad, y en ese momento el joven Mario eligiría entre la adoptiva (italiana) o la oriunda (ghanesa). El pasado 13 de agosto, 18 años y un día después de su nacimiento, Mario juraba la constitución del país transalpino.
Mourinho, amante de los delanteros fuertes y luchadores, está dándole minutos. Su irrupción definitiva tiene que llegar esta misma temporada. Sin duda, Balotelli será uno de los mejores delanteros del mundo a corto plazo.

