jueves, 9 de octubre de 2008

Jugadores de nuestra era

En esta sección recién inaugurada, y con la principal pretensión de hacerla semanal, buscaremos por el infinito mundo del fútbol a jugadores que nuestra generación vivió y que encumbró hasta la categoría de fútbolistas no anónimos -cosa que no es poco-. Protagonistas pasados que ahoran conocen el otro lado del fútbol, que se exponen irremediablemente al olvido de los amantes de este deporte. Sacrofútbol los recupera por un instante, otorgándoles los minutos de gloria que un tiempo pasado fueron horas.
Hoy, nuestro primer protagonista:

TARIBO WEST

Demostró al mundo entero que sus cualidades iban más allá de escoger originales peinados. Central fuerte, con personalidad y orden defensivo. Se decía que si Taribo jugaba el equipo atacaba con nueve -excluidos él y el portero - pero defendía con 12 -Taribo hacía por tres- . Asombró al mundo en los Juegos Olímpicos de Atlanta. El joven West, con 22 añitos se destapó como un contundente marcador, infatigable y rocoso en la selección nigeriana, que a la postre lograría la medalla de oro. Por entonces ya entraba con asiduidad en la alineación del Auxerre francés, conjunto en el que h
abía desembarcado tres años antes procedente de su Nigeria natal.

Tuvo una infancia dificil, marcada por peleas callejeras en los suburbios menos recomendables de Lagos, capital nigeriana. A los nueve años, Taribo decide abandonar a su familia, no para dedicarse al fútbol, sino para formar parte de una banda de delincuentes. Experiencias poco recomendables en un crio de su edad marcan la infancia de West, que tras presenciar in sit
u el brutal asesinato de un buen amigo, decide por su bien abandonar las peligrosas prácticas que conllevaba. Su vida deriva en torno a la religión y el deporte. Con tesón y superación destaca en la liga nigeriana, y con 19 años da el salto a Europa.

Tras su expectacular exhibición en Atlanta juega su última temporada en Auxerre. Consigue un espectacular contrato con el Inter de Milán y llega a Italia con la vitola de central contundente y fornido. Tras dos temporadas en el conjunto interistas cruza la acera y se compromete con el AC Milan. Todo esto, tras confirmar a nivel internacional en el Mundial 98', junto a la mejor selección nigeriana de la historia, que la exhibición en los Juegos no fue azarosa. No tuvo suert
e en San Siro, y la Premier y la Bundesliga serán las próximas competiciones que disfrutes de sus curiosas aficiones estilísticas. Derby County y Kaiserlautern serán sus siguientes equipos, donde no logra la continuidad que busca. A partir de ahí, su flamante y prometedora carrera declina. Con 28 años desaparece del panorama futbolístico y emigra al Partizán. Deambulea por la liga Qatarí (Al-Arabi), de nuevo Inglaterra (Plymout Argyle), y retorna a su equipo de infancia (Julius Berger de Nigeria). La pasada temporada, una oferta irrechazable de la liga iraní le lleva hasta el Paykan. Actualmente se encuentra sin equipo, a la espera de que sus prestaciones pasadas le valgan el último contrato de su dilatada y movida carrera.



Taribo celebra el gol más importante de su carrera. Lo hizo frente a Argentina, en la final de los Juegos Olímpicos de Atlanta 96'. Collina mira expectante, no sabemos si a su celebración o su peinado





1 comentario:

José Fdez. Olmo dijo...

diego tu vales mucho...que detallaco el escudo de mi real jaén en tu cabecera!!!!